Randall Aiman-Smith

Abogado (SBN 124599)

Educación y antecedentes

Fui afortunado. A pesar de no haber terminado la escuela secundaria o la universidad, pude -aunque con mucho trabajo- ser admitido y sobresalir en una de las mejores escuelas de derecho del país: La Facultad de Derecho de la Universidad de Berkeley. Mientras estuve allí, tuve el privilegio de ser editor de la California Law Review y miembro del Moot Court Board, asesorando en la redacción de escritos y en la defensa de apelaciones a otros estudiantes. Después de salir de la escuela de derecho, en mis primeros años de práctica, enseñé la escritura legal y la defensa de apelación en la Universidad de California, Hastings College of the Law. También, a lo largo de los años, he sido presentador en eventos de educación legal continua.

Experiencia legal

He sido abogado durante 35 años. He dedicado mi práctica exclusivamente a representar a empleados, consumidores e inversores en los tribunales estatales y federales de primera instancia y en los tribunales de apelación. Me gusta ir a los tribunales por mis clientes y he llevado muchos casos con jurado en los tribunales estatales y federales.

¿Ejemplos? En 2010, fui la abogada principal, junto con los otros abogados del bufete, en el caso Williams v. Union Pacific Railroad donde, después de cuatro años de preparación, el bufete obtuvo un veredicto del jurado de 1.670.000 dólares para una empleada afroamericana. En Rivero v. Surdyka, fui el abogado principal en el juicio y la apelación de un caso de derechos civiles que duró 15 años, incluyendo un juicio completo y tres apelaciones al Noveno Circuito, concluyendo finalmente con una sentencia para los demandantes de más de 2.300.000 dólares. Estos casos ilustran el lema del bufete: compromiso – resultados. Hay que comprometerse con un caso, a veces durante mucho tiempo, para obtener el resultado que el cliente merece.

No siempre ganamos en el juicio. Cuando eso ocurre, el compromiso significa llevar el caso al siguiente nivel y recurrirlo. En el caso Rivero, antes mencionado, eso fue lo que ocurrió: el tribunal desestimó el caso -habíamos perdido- pero apelamos y conseguimos una victoria para nuestros clientes que mantuvimos a través de dos apelaciones más. Desde entonces, el bufete ha conseguido muchas victorias en apelación que reivindican los derechos de los empleados y los consumidores.

A lo largo de los años he sido abogado de los demandantes en numerosos casos individuales y acciones colectivas. Puede sonar cursi, o difícil de creer, pero después de todo este tiempo, y después de todas las grandes experiencias que he tenido, mi parte favorita de ser abogado es cuando consigo dar un cheque a mi cliente.

 

Educación

Facultad de Derecho, Universidad de California, Berkeley, J.D., 1986